Las especies vegetales invasoras en la cuenca del Guadalquivir

La invasión de plantas exóticas son un importante componente del cambio global y una amenaza para la conservación de la biodiversidad de los ecosistemas naturales, ya que pueden competir con las especies nativas, modificar la dinámica de las comunidades, alterar los hábitats y cambiar el régimen de perturbaciones.

Además, su impacto no se restringe al medioambiente sino que también tiene fuertes repercusiones sobre la economía, la sociedad y la salud pública. En la cuenca del Guadalquivir, éstas son las principales amenazas: 

 

Caña

Esta planta puede llegar a medir hasta 5 metros de altura. Sus tallos duros y huecos tienen unas raíces bastante fuertes, que penetran en el suelo hasta una gran profundidad. Las cañas copan lugares encharcados y proliferan en las riberas de ríos y canales. Esta planta puede modificar el cauce de los ríos y aumenta el riesgo de incendios, por lo que es conveniente cortar su proyección. Además, la vegetación de ribera se ve desplazada por su presencia, y las aves huyen de las zonas con cañaverales, al no ser idóneos para su desarrollo.

 

Helecho de agua

Es un helecho muy pequeño, del tamaño aproximado de una moneda de 10 céntimos, con muchas raíces. Puede llegar a tapizar la lámina de agua y colorearla con tonos verdosos, rojizos o negros, según su estado. El helecho de agua deteriora la calidad de las aguas, disminuyendo la concentración de oxígeno, y puede desplazar a la flora acuática.

 

Elodea

Esta planta acuática de largas ramas, empleada en acuariofilia, invade orillas de embalses, lagos y ríos. La elodea dificulta la actividad pesquera, desplaza a la flora autóctona, puede taponar estructuras hidráulicas y reduce la cantidad de oxígeno en el agua.

 

¿Cómo se tramita un expediente de autorización de vertidos?

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir gestiona el censo de los vertidos autorizados en la cuenca, como establece el artículo 254 del Reglamento del Dominio Público Hidráulico. Pero, ¿qué trámites hay que hacer para que se autorice un vertido?. 


Siempre con autorización 
Hay que dejar meridianamente claro que siempre que se realice un vertido de aguas residuales, ya sea directo a un cauce superficial o a un terreno, se debe solicitar una autorización de vertido previamente. La solicitud de la autorización de vertido persigue la consecución de los objetivos medioambientales establecidos. 


Tipos de procedimiento
El tipo de autorización dependerá del origen y naturaleza de las aguas residuales generadas, teniendo que realizarse el trámite mediante un procedimiento general o mediante un trámite simplificado. El procedimiento simplificado (conforme al artículo 253 del Reglamento del Dominio Público Hidráulico) se aplica en los vertidos  procedentes de viviendas unifamiliares, núcleos aislados de población, urbanizaciones o polígonos industriales, siempre que sean vertidos de naturaleza urbana o inferior a 250 habitantes equivalentes y sin posibilidad de formar parte de una aglomeración urbana. El resto de vertidos se tramitan por el procedimiento general. 


No hagas trampas
El Reglamento del Dominio Público Hidráulico establece que, por ejemplo, no se puede diluir un vertido antes de verterlo a cauce para ajustarse a los límites de vertido. También hay que depurar las aguas residuales domésticas, que tienen concentraciones significativas de contaminantes perjudiciales que pueden incidir negativamente en la consecución de los objetivos medioambientales de las masas de agua, en especial en el buen estado de las aguas naturales.

 

¿Qué es y para qué sirve el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) del Guadalquivir?

Con 20 años a sus espaldas, el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) es la herramienta fundamental para conocer a tiempo real la situación hidrológica de la cuenca y ayudar a los técnicos responsables en la toma de decisiones, tanto en el seguimiento de avenidas -para prevenir y minimizar daños-, como en la gestión del recurso -especialmente en períodos de escasez-.
 
Además, desde hace unos años, esta red automática se ha convertido en un explotado medio de información para los ciudadanos que, desde la web www.chguadalquivir.es/saih o desde la app CH Guadalquivir, pueden conocer de forma inmediata, en qué puntos de la cuenca está lloviendo en cada momento, qué caudales están circulando por los ríos que atraviesan sus localidades o la situación de los embalses, entre otros muchos datos de interés.
 
¿Pero cómo se obtiene esa información?
 
Para lograrla, la red se distribuye a lo largo de los 57.527 km2 de cuenca, en los denominadospuntos de control, distribuidos por las ocho provincias andaluzas, además de Ciudad Real, Albacete y Badajoz.

En cada uno de esos puntos -56 embalses, 81 tomas de riego, 37 centrales hidroeléctricas, 73 estaciones de aforo y marcos de control y 202 pluviómetros- se encuentran sensorizadas distintas variables hidráulicas, como el nivel de agua, la posición de compuertas, las válvulas, la pluviometría, etc... Estas señales se concentran en una estación remota, desde la que se transmite la información, vía satélite o GPRS, hasta el centro de proceso de cuenca, ubicado en Sevilla, donde se procesa y se pone a disposición de todos los técnicos de la Confederación, de los usuarios y del público en general. Toda esta información se recibe y presenta en tiempo real, es decir sin comprobar ni corregir, por lo que se advierte de que se trata de "datos  no contrastados".

Los datos hidrológicos de los embalses (lluvia, volúmenes embalsados, aportaciones, desembalses, etc...) son revisados diariamente y, en su caso, editados y corregidos.

También se someten a un proceso de revisión y corrección, pero con carácter semanal o mensual, los datos más importantes de los principales puntos de control (precipitación registrada en el resto de pluviómetros, caudales medidos en los aforos, etc...). 

Precisamente, los datos contrastados de los embalses son la base del informe pluviométrico, que con carácter mensual, realiza el personal del SAIH de la CHG. En él se recoge, por una parte, la precipitación acumulada durante el mes objeto del informe y su comparación con la media histórica de los últimos 25 años; así como su distribución geográfica, haciendo hincapié en las zonas que han recibido las lluvias más abundantes y en las que se localizaron menos precipitaciones.

Por otra parte, el documento también recoge la precipitación acumulada desde el inicio del año hidrológico -1 de octubre- y su distribución por zonas. 

 

¿Estamos en riesgo de sequía?

El año hidrográfico ha empezado con pocas lluvias. La media de la caída hasta ahora, durante el primer trimestre del ejercicio 2018/2019, es un 11% inferior a la de los últimos 25 años. Lo explicamos en los siguientes puntos:
 
¿Cuánta agua tiene la cuenca del Guadalquivir?
El informe que elabora el Servicio Automático de Información Hidrológica (SAIH) de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) recoge que la precipitación media registrada durante el primer trimestre del año hidrológico 2018/19 es de 217 litros por metro cuadrado, es decir, un 11% inferior a la media histórica de los últimos 25 años (que es de 245 litros por metro cuadrado). Pero, eso sí, el agua embalsada está por encima de los 4.000 hectómetros cúbicos (53,8% del total), que es un 3,5% superior al que había cuando empezó el año hidrológico y un 67,6% mayor que hace un año. 
 
¿Cómo se combaten las sequías? 
Entre 1991 y 1995, la mayor parte del país sufrió un largo periodo de sequía que supuso un antes y un después en la gestión de este fenómeno. Las pérdidas que provocó hizo que se cambiara la mentalidad. La Ley 10/2001, de 5 de julio, del Plan Hidrológico Nacional, recoge en su artículo 27 las actuaciones a desarrollar en caso de sequía. Este fenómeno, que es normal y recurrente en España, por el clima que presenta, se ataja con la gestión planificada de las sequías, que ayuda a tomar decisiones de forma objetiva y progresiva, con los Planes Especiales de Sequías en cada ámbito como referencia.
 
¿Qué niveles de escasez existen?
Los niveles de escasez varían, por lo que hay varias fases según el agua disponible:  
  • Moderada: No representa una situación preocupante en el contexto planteado por el Plan Especial  de Sequía, respecto a la fehaciente existencia de problemas para la adecuada atención de las demandas por causas coyunturales.
  • Severa: O de alerta. Es la primera que realmente identifica una situación en la que la zona afectada presenta problemas coyunturales significativos para poder atender las demandas satisfactoriamente.
  • Emergencia: La gravedad de la situación deberá analizarse con continuidad. Llegados a esta fase, que por su definición debe ser excepcional, deberán tomarse en consideración otras medidas excepcionales además de las medidas ya implementadas. 
 
 

El "nuevo" arroyo Porzuna, motor de turismo verde

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) acaba de finalizar las obras para la defensa contra inundaciones del arroyo Porzuna a su paso por la localidad sevillana de Mairena del Aljarafe, cuya rehabilitación ha motivado un nuevo parque para la zona y un polo de atracción verde y sostenible para el municipio.

 

¿Qué actuaciones ha contemplado el proyecto?

Gracias a la inversión de 1,7 millones de euros, el Organismo ha encauzado 745 metros de cauce del arroyo mediante técnicas de bioingeniería mixta, actuando en una superficie que supera las 9 hectáreas de extensión. El proyecto también ha contemplado la construcción de una pasarela peatonal sobre el arroyo Porzuna, para el disfrute de sus 50.000 vecinos. Además, un paso de 16,5 metros de longitud permitirá dar salida al cauce del arroyo para así evitar su desbordamiento y posibles inundaciones.

¿Qué supone esta actuación para la zona? 

Con su ejecución, la CHG ha conseguido un doble objetivo: por un lado, la recuperación ambiental e integración del arroyo Porzuna dentro de la localidad, conectando las barriadas de Los Alcores, Ciudad Almar y Ciudad Expo de la localidad sevillana de Mairena del Aljarafe; por otro, mejorar la capacidad hidraúlica de este arroyo a su paso por el término municipal, evitando así que se produzcan inundaciones provocadas por la subida del cauce a raíz de las lluvias.

 

¿Cómo se trabaja para evitar incendios forestales?

Desde la devolución de las competencias al Estado en el año 2011, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) ha impulsado una política de intervención y mantenimiento de los montes públicos de su competencia, elaborando los Planes de Prevención de Incendios para las más de 30.000 hectáreas gestionadas por el Organismo de cuenca. El objetivo: disminuir el material combustible de los mismos y adoptar las medidas preventivas en forma de tratamientos silvícolas, líneas de defensa y áreas de cortafuegos que permitan una prevención eficaz y una reducción del peligro de incendios en estas masas forestales.

Inversiones en prevención de incendios 
Para ello, en los últimos años se han invertido más de 7,5 millones de euros para la ejecución de proyectos y actuaciones preventivas contra incendios forestales y de lucha contra el cambio climático. Los trabajos han facilitado el acceso a los medios de extinción en caso de incendio, la realización de cortafuegos, el saneamiento de la masa forestal (eliminando materia vegetal muerta) y la disminución del riesgo de plagas.

6.500 hectáreas en Granada
Los proyectos puestos en marcha por el Organismo, comprenden actuaciones en más de 6.500 hectáreas de montes de Granada, como el de Cenes de la Vega, Benalúa de Guadix, Colomera o Zaragüit. El entorno del río Guadix, el valle del Zalabí, Purullena, Marchal, Lanteira, La Calahorra, Jerez del Marquesado, Cogollos de Guadix, Alquife, Albuñán y Aldeire también son otras zonas arboladas de la provincia granadina donde se ha actuado. El monte del Garbanzal, situado en el término municipal de Huéscar y asociado al embalse de San Clemente; el embalse del Negratín; el monte de Gor; o el canal de Jabalcón también se han visto beneficiados.

3.000 hectáreas de montes en Sevilla, Huelva, Córdoba y Málaga 
Las actuaciones de prevención de incendios impulsadas por la CHG también abarcan unas 3.000 hectáreas de montes de las provincias de Sevilla, Huelva, Córdoba y Málaga, concretamente en el entorno de los embalses de Guadalmellato, Bembézar, Guadanuño, Aracena, Zufre e Iznájar, entre otros.

3.500 hectáreas en Jaén y Ciudad Real
Otras 3.500 hectáreas de montes de las provincias de Jaén, en Andalucía, y de Ciudad Real, en Castilla-La Mancha, también se han adecuado para que los incendios no afecten al entorno de los embalses de Guadalmena, Fernandina, Giribaile, Guadalén, Rumblar y Freneda.

 

Las reservas naturales fluviales en la cuenca del Guadalquivir

Las reservas naturales fluviales no son más que cauces o corrientes naturales en los que la actividad humana no ha alterado su estado natural. La cuenca hidrográfica del Guadalquivir tiene siete reservas naturales fluviales: 

Rivera de Huelva 
La rivera de Huelva, situada en la provincia del mismo nombre, tiene siete cauces (arroyo del Buenvino, barranco del Pueblo, arroyo del Guijarro, barranco de los Perrales, barranco del Madroño, barranco de Corterrangel y Fuente del Castaño), y el río discurre por el fondo de un valle estrecho que atraviesa terrenos con pendientes suaves. 

Arroyo Bejarano
El arroyo Bejarano, en la provincia de Córdoba, tiene cuatro cauces principales (arroyo Bejarano, La Aguardentera, Fuente de las Parrillas y Cortijo del Bejarano) y tiene una vegetación variada, desde zarzales hasta espinares. El río desciende en rampa por un cauce en el que abundan las arenas y que es, en su mayoría, recto. 

Río Montoro
El río Montoro, que nace en la provincia de Ciudad Real, tiene un cauce sinuoso que discurre por un valle con suaves pendientes, con un lecho rocoso o de arenas y gravas, según el tramo. La planta más características de este río es el tamujar de Securinega tinctoria, y no tiene especies invasoras que amenacen su ecosistema.

Río Guadalora
El río Guadalora, provincia de Córdoba, tiene dos cauces (arroyo de Guadalora y arroyo del Tinte) y presenta diversas características, ya que cruza por zonas de pizarras, calizas, arenas y conglomerados. Su lecho se caracteriza por tener cantos y gravas, y la vegetación varía según la zona, siendo más abundante en los tramos bajos.

Ríos Salobre y Angorrilla
La cabecera de los ríos Salobre y Angorrilla (o Arjonilla), que nacen en la provincia de Albacete, tiene tres cauces, llamados río Angorrilla, río de las Crucetas y río del Ojuelo, destacando el tramo denominado Estrecho del Hocino y la parte alta del Angorrilla por su riqueza geológica.

Río Guadalentín
El río Guadalentín atraviesa las provincias de Jaén y Granada y cuenta con cinco cauces (río Guadalentín, arroyo de la Rambla, barranco de la Media Hanega, arroyo de los Tornillos y arroyo Frío) y discurre por el fondo de un valle con tramos sinuosos, que atraviesa el Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas.

Nacimiento del Genil
El río Genil cuenta con seis cauces (arroyo Covatillas, río Vadillo, arroyo de Vacares, río Valdeinfierno, río Guarrión y arroyo de San Juan) y discurre, en su mayor parte, por el Parque Nacional de Sierra Nevada. El curso del río está en el fondo de un valle, y cuenta con vegetación propia de la alta montaña en algunos tramos, y fresno en otros.

 

Si quieres más info, puedes consultar otros datos de interés como la ubicación o las rutas disponibles en nuestra aplicación móvil CH Guadalquivir, gratuita y disponible para todos los operadores. 

 

IOS http://ow.ly/4nrEiC

Android http://ow.ly/SWsC300jBns

Windows http://ow.ly/DsTE30dRs85

 

 

La importancia de los tanques de tormentas

Un tanque de tormentas no es más que una infraestructura de alcantarillado con un depósito que retiene el agua de lluvia, que llega a través de colectores, disminuyendo, así la posibilidad de que haya inundaciones. Aunque es una competencia municipal, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) ha impulsado la construcción de varios tanques de tormentas a lo largo de la cuenca. 

¿Para qué sirve un tanque de tormentas?
Un tanque de tormentas permite recoger las precipitaciones caídas sobre un territorio, para lo que primero realiza tareas de predepuración, ya que las primeras aguas son las más contaminadas, evitando así que acaben en sistemas naturales acuáticos, como ríos o lagos. Cuando se limpian las aguas, entonces es el momento de reconducirlas para poder aprovecharlas de nuevo. Un sistema que cobra especial importancia en zonas donde hay una impermeabilización masiva de las cuencas, a causa de la construcción de viviendas por ejemplo.

Entre otros aliviaderos, destaca el tanque de tormentas de la localidad sevillana de Tomares, inaugurado en 2015, que puede almacenar 16.133 metros cúbicos de agua. Esta infraestructura, construida por la CHG, tiene como objetivo aliviar el punto crítico del drenaje de la cuenca, evitando las inundaciones que venían sufriendo los vecinos de la localidad.

¿Qué ocurre cuando se supera la capacidad de la red?
Las DSU (Descargas de los Sistemas Unitarios) provocan una salida de agua sin tratar que se produce cuando se supera la capacidad de la red de alcantarillado o la capacidad de tratamiento de la EDAR (Estación Depuradora de Aguas Residuales). Los tanques de tormentas permiten controlar los DSU y minimizar los problemas medioambientales asociados a estas descargas.

 

 

La CHG al detalle

Este 2018 se han cumplido 91 años de la creación de nuestra Confederación. Un 22 de septiembre de 1927, la CHG abría sus puertas en la confluencia de la calle Reyes Católicos con el Paso Colón, en Sevilla, iniciándose una relación del río con sus usuarios que ha permanecido hasta el día de hoy, en el que ha jugado un papel trascendental en el riego agrícola, el abastecimiento y la defensa de avenidas a la población, el control de la calidad del agua y la generación de energías. Estos son algunos de los datos más curiosos y divulgativos del río y el Organismo que lo gestiona.

 

¿Cómo se gestiona el control de vertidos en la CHG?

Entre las competencias de los Organismos de cuenca se encuentra, entre otras, la del control de los vertidos que se emiten directamente a los ríos, a los cauces naturales y a las aguas subterráneas de la demarcación.

En este sentido, nuestro trabajo en la materia puede resumirse - grosso modo- en dos tareas principales: el otorgamiento de las autorizaciones de vertido y la comprobación de que estos permisos administrativos se cumplan.

Para explicaros con mayor detalle en qué consiste este servicio y cómo llevamos a cabo los procedimientos, hemos elaborado la siguiente infografía. 

 

La información cartográfica de la cuenca a un solo clic

 

IDE son las siglas de Infraestructura de Datos Espaciales, una evolución natural de los Sistemas de Información Geográfica (SIG o GIS, de sus siglas en inglés, Geographic Information System). Una IDE es un SIG globalizado, con una visión más amplia, que nacieron con el claro objetivo de universalizar y democratizar el acceso a la información geográfica. Por tanto, son sistemas publicados en Internet que interactúan entre sí; cada IDE es un nodo de una amplia red de nodos nacionales e internacionales.

 

Desde su puesta en funcionamiento en 2009, la IDE de la CHG ha tenido como objetivo principal difundir el conocimiento de la realidad geográfica de las demarcaciones del Guadalquivir, Ceuta y Melilla; así como facilitar a ciudadanos y empresas la explotación del potencial de dicha información, susceptible de ser reutilizada. Mediante la IDE, los usuarios pueden obtener información sobre la gestión del agua en las demarcaciones, lo que constituye un elemento de transparencia y una guía para la participación democrática.

 

¿Qué información ofrece la IDE?

Toda la información geográfica asociada a las demarcaciones del Guadalquivir, Ceuta y Melilla: masas de agua, embalses, ríos, estado de la sequía, mediciones de las redes de control, datos administrativos y normativa, puntos de captación de agua autorizados, superficies autorizadas para el riego, registro de zonas protegidas y estudios de inundabilidad, entre otros elementos. Toda esta información es pública y accesible a través de Internet.

 

A modo de ejemplo, a través de la IDE una persona puede saber si en cierta zona es posible hacer un pozo. También es posible saber si un embalse es navegable o si un lugar es inundable. Se puede consultar los datos de calidad de las aguas superficiales y subterráneas; o los niveles piezométricos de los acuíferos.

 

¿Cómo se puede acceder a la información?

A través de varias vías:

 

  • Catálogo. Listado de la información disponible, donde cada elemento puede ser susceptible de consulta: descripción, formatos en los que está disponible, visualización, descarga de contenidos, etc. o visualizar o descargar los datos.
  • Visualizador. Esta herramienta permite la visualización de la información. Para ello, se muestra un mapa base al que se le pueden ir añadiendo diferentes elementos de información. Además, cuenta con otras herramientas adicionales para consultar y trabajar con los datos que se muestran en el mapa.
  • Descargas. La información de la IDE Guadalquivir es posible descargarla en nuestro ordenador o dispositivo móvil en diversos formatos (SHP, KMZ, JPG, PDF).
  • Datos Abiertos. El portal ofrece herramientas específicas para consultar mediciones de las redes de control (redes de calidad de aguas, niveles de piezómetros, mediciones de manantiales) y para conocer el estado de la sequía.

 

Además, la IDE dispone de material de ayuda (manuales de usuario, guías, tutoriales) que cualquier persona puede consultar para conocer con detalle el funcionamiento de las herramientas y sacarles así mayor provecho.

 

El punto de acceso de la Infraestructura de Datos Espaciales de CHG es http://idechg.chguadalquivir.es/nodo, accesible desde ordenadores y dispositivos móviles como smartphones o tablets.

 

¿A quién compete la limpieza de cauces urbanos?

 

Motivado por episodios de lluvias, o la ausencia de ellos, a menudo nos encontramos en nuestra actividad diaria en redes con la consulta sobre a quién compete la limpieza de cauces urbanos. Es tan recurrente este tema que nos hemos decidido a explicaros, normativa ¿en mano¿, a quién compete qué, para intentar solventar cualquier duda.

Los Ayuntamientos, son las administraciones competentes en la conservación y mantenimiento ordinario de cauces públicos urbanos, como así lo establecen recientes Sentencias del Tribunal Supremo.

Con carácter general, diremos que las Comunidades Autónomas son las administraciones competentes para el encauzamiento y la defensa de márgenes y otras actuaciones en los tramos urbanos de los cauces, en base a:

 

LEY 10/2001 DEL PLAN HIDROLÓGICO NACIONAL

Donde se recoge que "Las actuaciones en cauces públicos situados en zonas urbanas corresponderán a las administraciones competentes en materia de ordenación del territorio y urbanismo, sin perjuicio de las competencias de la Administración hidráulica sobre el dominio público hidráulico".

No obstante, continúa, "El Ministerio de Medio Ambiente y las administraciones autonómicas y locales podrán suscribir convenios para la financiación de estas actuaciones" .

En este sentido, la Sentencia STS 2302/2014, de 10 de junio de 2014 del TS- Sala de lo Contencioso, es especialmente aclaratoria:

  • Precisa que las actuaciones ordinarias de conservación y mantenimiento de los cauces públicos a su paso por las zonas urbanas, no son competencia de las confederaciones hidrográficas.
  • Indica que determinar cuáles son las administraciones competentes en materia de ordenación del territorio y urbanismo, es una cuestión de derecho autonómico.

 

El Tribunal Supremo, en Sentencia de 13 de Diciembre de 2017, sobre Recurso de Casación contra Sentencia 1250/2015 del Tribunal Superior  de Justicia de Andalucía, se pronuncia sobre la competencia de actuaciones de conservación y mantenimiento de los cauces en las zonas urbanas de Málaga, donde precisa que las actuaciones ordinarias de conservación y adecuación de cauces públicos a su paso por las zonas urbanas de Málaga, son competencia del Ayuntamiento de Málaga.


REAL DECRETO 1132/1984, DE 26 DE MARZO

Por el que se traspasan a la comunidad autónoma andaluza varias funciones correspondientes al Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo tales como:

  • Programar, aprobar y tramitar, hasta el abono de las certificaciones, las inversiones en las obras de su interés en materia de abastecimientos de aguas y saneamientos.
  • Programar, aprobar y tramitar, hasta el abono de las certificaciones, las inversiones en las obras de su interés en materia de encauzamientos y defensa de márgenes en áreas urbanas.

No obstante, el Real Decreto establece también que Andalucía "podrá encomendar" la realización de los estudios, la redacción de los proyectos y la ejecución de las obras de las confederaciones hidrográficas competentes.

 

PLAN DE PREVENCIÓN DE AVENIDAS E INUNDACIONES EN CAUCES URBANOS ANDALUCES

En esta línea, el denominado Plan de Prevención de Avenidas e Inundaciones en Cauces Urbanos Andaluces (Decreto 189/2002, de 2 de julio) recoge, con respecto a las infraestructuras de prevención de inundaciones que:

  • La ejecución de las infraestructuras en cauces públicos situadas FUERA de zonas urbanas, corresponde a la administración hidráulica que gestiona la cuenca.
  • Las de interés autonómico, la CCAA las ejecutará en los primeros cuatro años del plan.
  • Son de competencia local las que tengan por objeto o incidan en el alcantarillado y drenaje urbano o las actuaciones de integración ambiental y urbana.

 

LEY 5/2010, DE 11 DE JUNIO, DE AUTONOMÍA LOCAL DE ANDALUCÍA

Un último apunte a lo argumentado, lo facilita la Ley 5/2010, De 11 de junio, de Autonomía Local de Andalucía, que recoge, entre las competencias municipales (ARTÍCULO 9. AP.4): La ordenación, gestión, prestación y control del ciclo integral del agua de uso urbano: abastecimiento, alumbramiento y captación, gestión, saneamiento, depuración y reutilización.

 

LEY 7/1985 DE BASES DE RÉGIMEN LOCAL

Por otra parte, corresponde a los municipios la recogida de los residuos sólidos arrojados a los cauces públicos en tramos urbanos, tal y como se recoge en la Ley 7/1985 de Bases de Régimen Local, en sus artículos 25 y 26).

 

 

Explicado el marco normativo, y aunque éste deja claro las administraciones competentes en esta materia, es preciso señalar que, en casos puntuales, las tres administraciones (estatal, autonómica y local) pueden firmar convenios para financiar las infraestructuras de prevención de inundaciones, así como para la limpieza y conservación de aquéllas ubicadas en las zonas urbanas de los cauces públicos. 

 

SAIH GUADALQUIVIR

Con 20 años a sus espaldas, el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) es la herramienta fundamental para conocer a tiempo real la situación hidrológica de la cuenca y ayudar a los técnicos responsables en la toma de decisiones, tanto en el seguimiento de avenidas -para prevenir y minimizar daños-, como en la gestión del recurso -especialmente en períodos de escasez-.

 

Además, desde hace unos años, esta red automática se ha convertido en un explotado medio de información para los ciudadanos que, desde la web www.chguadalquivir.es/saih o desde la app CH Guadalquivir, pueden conocer de forma inmediata, en qué puntos de la cuenca está lloviendo en cada momento, qué caudales están circulando por los ríos que atraviesan sus localidades o la situación de los embalses, entre otros muchos datos de interés.

 

¿Pero cómo se obtiene esa información?

 

Para lograrla, la red se distribuye a lo largo de los 57.527 km2 de cuenca, en los denominados puntos de control, distribuidos por las ocho provincias andaluzas, además de Ciudad Real, Albacete y Badajoz.

En cada uno de esos puntos -56 embalses, 81 tomas de riego, 37 centrales hidroeléctricas, 73 estaciones de aforo y marcos de control y 202 pluviómetros- se encuentran sensorizadas distintas variables hidráulicas, como el nivel de agua, la posición de compuertas, las válvulas, la pluviometría, etc¿ Estas señales se concentran en una estación remota, desde la que se transmite la información, vía satélite o GPRS, hasta el centro de proceso de cuenca, ubicado en Sevilla, donde se procesa y se pone a disposición de todos los técnicos de la Confederación, de los usuarios y del público en general. Toda esta información se recibe y presenta en tiempo real, es decir sin comprobar ni corregir, por lo que se advierte de que se trata de ¿datos  no contrastados¿

Los datos hidrológicos de los embalses (lluvia, volúmenes embalsados, aportaciones, desembalses, etc¿) son revisados diariamente y, en su caso, editados y corregidos. También se someten a un proceso de revisión y corrección ¿pero con carácter semanal o mensual- los datos más importantes de los principales puntos de control (precipitación registrada en el resto de pluviómetros, caudales medidos en los aforos, etc.)

Precisamente, los datos contrastados de los embalses son la base del informe pluviométrico, que con carácter mensual, realiza el personal del SAIH de la CHG. En él se recoge, por una parte, la precipitación acumulada durante el mes objeto del informe y su comparación con la media histórica de los últimos 25 años; así como su distribución geográfica, haciendo hincapié en las zonas que han recibido las lluvias más abundantes y en las que se localizaron menos precipitaciones.

Por otra parte, el documento también recoge la precipitación acumulada desde el inicio del año hidrológico -1 de octubre- y su distribución por zonas. 

SAIH GUADALQUIVIR

¿Sabes qué son los planes hidrológicos y para qué sirven?

Los planes hidrológicos son documentos, elaborados por los organismos de cuenca, en los que se plasman las pautas a seguir para la gestión del agua en cada demarcación hidrográfica.

Además, establecen el marco normativo a través del cual se alcanzan los objetivos medioambientales -alcanzar el buen estado de las masas de agua, racionalizar y proteger la calidad del recurso, satisfacer las demandas y equilibrar el desarrollo regional y sectorial- y se conocen los recursos disponibles.  

Un complejo documento con un mayoritario carácter participativo, resultado de un intenso proceso de trabajo entre administraciones públicas, usuarios del agua, organizaciones sociales y ciudadanía en general.

Este Plan surge para dar respuesta a la implantación de la Directiva Marco de Aguas, de obligado cumplimiento para todos los Estados miembros de la Unión Europea. Esta directiva, y su trasposición al ordenamiento jurídico nacional, significaron la renovación de la planificación hidrológica que, a partir de entonces, se viene desarrollando en ciclos de 6 años. 

En la actualidad, los planes hidrológicos se encuentran en su segundo ciclo de planificación hidrológica para el período 2016-2021.

En la demarcación del Guadalquivir, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir es la responsable de la redacción y elaboración del Plan Hidrológico de la cuenca. Un Plan que beneficia a los más de cuatro millones de personas, distribuidas a lo largo de 57.527 kilómetros de que consta la cuenca, y asentadas en 12 provincias españolas, pertenecientes a cuatro comunidades autónomas, de las que Andalucía representa algo más del 90% de la demarcación.

En él se recogen hasta 873 medidas destinadas a atender la demanda de agua, mantener el buen estado de las aguas de la cuenca y reducir el riesgo de inundaciones y sequías. Para llevar a cabo este Programa de Medidas, las administraciones implicadas en la gestión del agua en la demarcación invertirán 2.592 millones de euros durante el período de vigencia del Plan 2016-2021.

 

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