La CHG instalará un novedoso sistema de monitoreo en continuo para incrementar el seguimiento y control de la calidad del río Guadaíra (Sevilla)

20 enero 2021

Un paso más en la apuesta decidida del Organismo de cuenca por controlar los vertidos al cauce

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La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), Organismo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, instalará en las próximas semanas un novedoso sistema de monitoreo en continuo que permitirá incrementar el seguimiento y control de la calidad del agua del río Guadaíra a su paso por Alcalá de Guadaíra (Sevilla). 
 
Para ello, técnicos de la Confederación han visitado el Molino de la Aceña, punto elegido para albergar el dispositivo, donde se han realizado sobre el terreno las primeras comprobaciones para la puesta en marcha de la estación de alerta. 
 
Este sistema de control remoto y en continuo de las características físico-químicas de las aguas del Guadaíra, persigue alcanzar el mismo o incluso mayor nivel de control que el que proporcionan las estaciones automáticas de alerta tradicionales, como la existente unos kilómetros aguas arriba en el propio río Guadaira. Sin embargo, la incorporación de novedades tecnológicas, como el uso de la red de telefonía móvil para las comunicaciones, sensores de última generación o la posibilidad de funcionar sin necesidad de conexión a la red eléctrica, permiten que este control se consiga a un coste inferior y en lugares donde hasta ahora no resultaba posible. Con ello, la Confederación aumenta las posibilidades de vigilancia y control y la detección temprana de potenciales episodios de contaminación y/o vertidos.
 
El sistema de control en continuo proyectado en Alcalá de Guadaira es la última actuación del Organismo de cuenca dentro del Plan de actuación en materia de control y vigilancia que viene desarrollando en la cuenca del río Guadaira. 
Así, en el año 2020, la CHG ha iniciado 31 expedientes sancionadores por vertidos en la cuenca de dicho río -algunas de las actuaciones en coordinación con el SEPRONA de la Guardia Civil-, se han establecido límites más exigentes en los vertidos ya autorizados, se han conectado a depuradoras algunos vertidos que permanecían sin tratamiento y se ha avanzado en el conocimiento del origen y efectos de los incidentes, En particular de las espumas que periódicamente se detectan en el río Guadaira a su paso por Alcalá.
 
De estos y otros avances se dio puntual cuenta en la última Mesa de Seguimiento de la Calidad del Agua, celebrada el pasado mes de diciembre, en la que la CHG anunció la próxima instalación de la estación en continuo de la contaminación del río en el molino de la Aceña, cuyas instalaciones ha cedido para ello el Ayuntamiento alcalareño.