La CHG finaliza la restauración ecológica de dos arroyos que alimentan Doñana, con una inversión de casi medio millón de euros

22 September 2026

  • La comisionada del Ciclo del Agua y Restauración de Ecosistemas del MITECO, Laura Martín Murillo, visita las actuaciones, junto con la presidenta de la Confederación, Gloria Martín Valcárcel

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) ha concluido las actuaciones de restauración ecológica ejecutadas en los arroyos onubenses de Rioseco, en Almonte, y de La Cárcava, en Bollullos Par del Condado, dos cauces vinculados al entorno de Doñana en los que se ha invertido cerca de 500.000 euros

Estas obras se enmarcan en el proyecto de mejora y consolidación ecológica y reducción natural de los riesgos de inundación en cauces de la cuenca del Guadalquivir, financiado a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, que ha supuesto una inversión global cercana a los seis millones de euros y ha permitido actuar en 31 cauces distribuidos por distintas provincias de la demarcación: ocho en Sevilla, seis en Jaén, ocho en Granada, dos en Badajoz, uno en Córdoba, dos en Albacete, dos en Huelva, uno en Ciudad Real y uno más en Málaga. 

La Comisionada del Ciclo del Agua y Restauración de Ecosistemas, Laura Martín Murillo, ha visitado varias de estas actuaciones acompañada por la presidenta de la CHG, Gloria Martín Valcárcel, el responsable de la Oficina Técnica de Doñana (OTD), Emilio Rodríguez, y el Comisario de Aguas de la CHG, Alejandro Rodríguez, para conocer sobre el terreno el desarrollo de los trabajos y los resultados obtenidos.  

En el arroyo de Rioseco, en el término municipal de Almonte, el organismo de cuenca ha invertido más de 337.000 euros. La intervención ha permitido eliminar extensas masas de cañaveral y otras especies invasoras, realizar trabajos de restauración morfológica mediante movimientos de tierra y acometer plantaciones de vegetación autóctona de ribera para favorecer la naturalización del arroyo. La actuación contribuye a recuperar la funcionalidad ecológica del cauce, mejorar su capacidad hidráulica y reforzar la biodiversidad de este espacio vinculado al entorno de Doñana.

El proyecto se completa con las actuaciones desarrolladas en el arroyo de la Cárcava, en Bollullos Par del Condado, donde se han invertido cerca de 157.000 euros la recuperación ambiental del cauce. Los trabajos han permitido mejorar las condiciones ecológicas de este arroyo, reducir riesgos asociados a la degradación del cauce y favorecer una mayor estabilidad ambiental en un entorno especialmente sensible.

Durante la visita, la comisionada del Ciclo del Agua y Restauración de Ecosistemas ha señalado que "la restauración de cauces nos permite eliminar vegetación invasora que genera problemas para la biodiversidad, pero también consume agua que necesitamos preservar. Por eso, vegetación de ribera, como fresnos, álamos y tarajes reemplazarán las cañas".

Por su parte, la presidenta de la CHG, Gloria Martín Valcárcel, ha subrayado al respecto que "hay recordar que la Confederación está haciendo un gran esfuerzo en este 2026 en trabajar en prevención a lo largo de toda la cuenca, con más de 60 millones de euros destinados a obras de emergencia en cauces, caminos e infraestructuras hidráulicas".

Recuperación hidrogeológica del Arroyo del Partido 

Posteriormente, ambas responsables ministeriales han visitado las obras de recuperación hidrogeológica del Arroyo del Partido, una de las actuaciones más relevantes incluidas en el Marco de Actuaciones para Doñana en su ámbito medioambiental.

Este proyecto, con una inversión global cercana a los tres millones de euros, tiene como objetivo recuperar la funcionalidad fluvial del arroyo, favorecer la recarga del acuífero Almonte-Marismas y restaurar la dinámica hídrica natural de la marisma, mejorando además la calidad de las aguas y reduciendo los procesos de sedimentación de arenas en Doñana.

La primera fase de los trabajos, que se encuentra ya a más del 70% de ejecución, se centrada en la restauración de riberas y la recuperación hidrogeológica del cauce, mientras que la segunda fase permitirá extender las actuaciones hasta el puente del Ajolí, en el tramo bajo del arroyo y restaurar su régimen hidrológico natural. Se trata de unas obras que están contribuyendo, ya, a recuperar los aportes hídricos tradicionales de uno de los principales afluentes de la marisma por su margen izquierda.