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¿Estamos en riesgo de sequía?

El año hidrográfico ha empezado con pocas lluvias. La media de la caída hasta ahora, durante el primer trimestre del ejercicio 2018/2019, es un 11% inferior a la de los últimos 25 años. Lo explicamos en los siguientes puntos:
 
¿Cuánta agua tiene la cuenca del Guadalquivir?
El informe que elabora el Servicio Automático de Información Hidrológica (SAIH) de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) recoge que la precipitación media registrada durante el primer trimestre del año hidrológico 2018/19 es de 217 litros por metro cuadrado, es decir, un 11% inferior a la media histórica de los últimos 25 años (que es de 245 litros por metro cuadrado). Pero, eso sí, el agua embalsada está por encima de los 4.000 hectómetros cúbicos (53,8% del total), que es un 3,5% superior al que había cuando empezó el año hidrológico y un 67,6% mayor que hace un año. 
 
¿Cómo se combaten las sequías? 
Entre 1991 y 1995, la mayor parte del país sufrió un largo periodo de sequía que supuso un antes y un después en la gestión de este fenómeno. Las pérdidas que provocó hizo que se cambiara la mentalidad. La Ley 10/2001, de 5 de julio, del Plan Hidrológico Nacional, recoge en su artículo 27 las actuaciones a desarrollar en caso de sequía. Este fenómeno, que es normal y recurrente en España, por el clima que presenta, se ataja con la gestión planificada de las sequías, que ayuda a tomar decisiones de forma objetiva y progresiva, con los Planes Especiales de Sequías en cada ámbito como referencia.
 
¿Qué niveles de escasez existen?
Los niveles de escasez varían, por lo que hay varias fases según el agua disponible:  
  • Moderada: No representa una situación preocupante en el contexto planteado por el Plan Especial  de Sequía, respecto a la fehaciente existencia de problemas para la adecuada atención de las demandas por causas coyunturales.
  • Severa: O de alerta. Es la primera que realmente identifica una situación en la que la zona afectada presenta problemas coyunturales significativos para poder atender las demandas satisfactoriamente.
  • Emergencia: La gravedad de la situación deberá analizarse con continuidad. Llegados a esta fase, que por su definición debe ser excepcional, deberán tomarse en consideración otras medidas excepcionales además de las medidas ya implementadas.